sábado, 3 de diciembre de 2011

I love you more than you will ever know


Se despertó, él aún estaba dormido. Se levantó y le cogió su camisa de cuadros, se la puso. Le encantaba ponerse esa camisa, no sabía por qué, pero siempre lo hacía... olía a él. Se sentó en la silla del escritorio y miró hacia la cama, mirándole. Se acordó de todo lo que habían pasado juntos y de todo lo que ella había tenido que luchar para poder llegar hasta ahí. Recordó lo que pensaron sus amigos cuando lo supieron y de lo poco que le importó aquello. También de lo mal que lo pasó cuando él acabó su último año y se dió cuenta de que ya no le vería todos los días. Pero todo eso parecía tan lejano... ahora estaban ellos dos, juntos, solo ellos dos. Sus vidas habían seguido sus respectivos caminos, pero siempre juntas, paralelas. Siguió mirándole, y no hizo nada más, solo mirarle mientras dormía. Parecía que el tiempo pasaba volando cuando lo hacía. No cabía en su mente como una persona como ella podía haber tenido tanta suerte de encontrar a alguien como él, alguien que la comprendiera tan bien y se sintiera tan a gusto a su lado. De repente, él abrió los ojos, la miró y le sonrió. Se levantó, caminó hasta ella y la besó. Él tampoco se creía la suerte que había tenido de encontrarla.

2 comentarios:

  1. Me siento taaan identificada..!
    Linda, linda entrada la tuya ;)

    dejaundeseo.blogspot.com/

    ResponderEliminar