viernes, 1 de marzo de 2013


Y se fue, de la misma forma en la que se va febrero y llega marzo. Sin avisar. Pero en este caso, nada iba a llegar.

sábado, 16 de febrero de 2013

Con olor a café


Me enamoré de la mañana y de la forma en la que sonreía cuando algo le parecía gracioso. Me enamoré de sus pequeños detalles y del último libro que leí. Me enamoré de cómo caminan los gatos y del olor a pan tostado. Me enamoré del viento fresco a las nueve de la mañana de un día de julio y de lo fácil que le parecía solucionar los problemas. Me enamoré de la voz de John Lennon y de la forma en la que escribía la letra f. Me enamoré de todo y más, pero no me enamoré de él.

Las palabras se las lleva el viento

Promesas... no hagas demasiadas o acabarán perdiendo significado. Si haces una, asegúrate de que la vas a cumplir y no la tires justo después de darte la vuelta, de lo contrario no te esfuerces en hacerla. 

Es lo que tienen las promesas que, quieras o no, son solo palabras sin valor, como todas las demás.

jueves, 14 de febrero de 2013


Si estamos bien aquí y ahora, ¿de qué nos sirve preocuparnos sobre el futuro, por muy cercano que sea?

miércoles, 13 de febrero de 2013

No siempre somos lo que creemos ser.

Somos egoístas.Siempre queremos recibir más de lo que en realidad nos merecemos o de lo que damos. No nos conformamos con poco, aunque digamos lo contrario. Supongo que por este hecho también somos todos algo hipócritas, hasta la persona que dice que no lo es, lo es. Todos, absolutamente todos, somos egoístas en algún aspecto de nuestra vida. Al final es lo de siempre, cada uno se preocupa de salvar su propio culo y de nada más, aunque digamos que en cierta situación haríamos lo contrario, solo decimos eso para quedar bien, porque en realidad no lo haríamos, nos quedaríamos sentados, mirando lo que pasa a nuestro alrededor y luego nos lamentaríamos por lo sucedido.

Somos egoístas, reconozcámoslo.

martes, 1 de enero de 2013

Nada más.

A lo mejor todo eso de que siempre hay una persona en tu vida que te marca para siempre, que nunca puedes superar su marcha, es cierto. Tras haber conocido a  mucha gente maravillosa,  tras ver a muchas personas pasar a lo largo de tu vida, quizás siempre haya una en concreto que, por alguna razón, más grande o más  pequeña, siempre tiende a quedarse en tu memoria y de la cual, no te podrás olvidar nunca.

sábado, 13 de octubre de 2012

Archivos violetas

Me pregunto si debería captar todos los momentos de felicidad que vivo a través de fotos o escribiéndolos y guardarlos para siempre, para más tarde, poder acodarme de ellos. Por alguna razón, no recuerdo la felicidad de la misma manera que recuerdo la tristeza y todos los  sentimientos que tienen que ver con ella. La tristeza está siempre presente y cuando recuerdas los momentos que la acompañan, te invade una profunda sensación de vacío, y por algo en concreto, todos esos recuerdos se acercan mucho más a tu mente que los recuerdos de la felicidad que algún día experimentaste.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Aprende a disfrutar.



La felicidad no se basa en una vida. Se basa en momentos. Ni siquiera se basa en los demás, se basa en uno mismo. Mira las cosas de una manera diferente, cambia tu perspectiva. Comprende que no necesitas la ayuda de nadie para poder ser feliz. Comparte secretos y déjate ser completamente tú ante los demás. No mires hacia el pasado con rencor ni con vergüenza. Vive cada día como si te fueras a ir al siguiente. Aprende de tus errores y comete lo que te de la gana. No cambies por los demás, aprende a quererte.  No odies. Tampoco hieras. Solo ama.

La felicidad se basa en momentos vividos. Algún día mirarás hacia atrás y al recordar, solo te acordarás de las cosas buenas, de los buenos ratos. En ese momento la sentirás.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Dust in the wind

Empiezas a pensar y te das cuenta de que nunca llegarás a ser el mejor en nada. Siempre habrá otras personas a las que se les de mejor algo que a ti. Incluso en lo que se supone que haces mejor, en lo que eres bueno, habrá otras personas que te pasen por encima.

Mis esperanzas de destacar en algo se hunden a la vez que mis intentos por hacerlo.

Ni siquiera sé escribir.

No sé hacer nada.

Fin.